Cada ser humano es como los demás seres humanos, como algunos otros seres humanos y como ningún ser humano.
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sábado, 16 de febrero de 2019

La evolución después de Darwin

El padre de la genética, Gregor Mendel (1822-1884), fue contemporáneo de Darwin. Mendel descubrió algunas de las leyes básicas de la herencia. Lamentablemente, sus trabajos tuvieron poca difusión entre los científicos de la época, y tardarían casi medio siglo en ser redescubiertos.
El desconocimiento de la genética fue una de las dificultades con las que se encontró Darwin y le impidió explicar el origen de la variabilidad entre los individuos de una especie, así como el modo en que se transmitían de generación en generación las variaciones ventajosas.

1. Teoría sintética
A mediados del siglo XX, las propuestas de Darwin fueron enriquecidas y actualizadas con los nuevos conocimientos de genética y otras ramas de la ciencia. El resultado fue la teoría sintética de la evolución, cuyas aportaciones más importantes son: 
  • La unidad evolutiva no es el individuo sino la población: Por población se entiende el conjunto de individuos de una especie que viven en la misma área. La selección natural actúa sobre el acervo genético de la población, o conjunto de genes con todas sus variantes que existe en una población.
  • El origen de la variabilidad está en las mutaciones: Se denomina mutación al cambio súbito que se produce en el ADN. Estos cambios hacen que los organismos portadores muestren alguna característica diferente (la variabilidad de Darwin). Al tratarse de cambios en el material genético, las mutaciones son heredables. Las mutaciones se producen al azar y, en consecuencia, resultan generalmente perjudiciales para sus portadores que serán eliminados por la selección natural. No obstante, en cientos casos esas mutaciones proporcionan alguna ventaja y sus portadores tendrán más posibilidades de sobrevivir y transmitirla a la descendencia.
También hay mutaciones neutras, es decir, aquellas que no producen ventajas ni inconvenientes y pueden mantenerse en la población en porcentajes minoritarios. A veces ocurre que un cambio en el medio hace que una mutación neutra proporciones en las nuevas condiciones alguna ventaja.

2. Cómo cambia la información genética
La información que contiene el ADN, como cualquier otro tipo de información, está "escrita" con un código determinado, el código genético. Este libro está escrito con un código que utiliza todas las letras del alfabeto y con ellas construye palabras que forman párrafos.
El código genético sólo usa cuatro "letras" (A, T, G, C) y con ellas construye "palabras" que siempre están constituidas por 3 letras (por ejemplo, A-C-G); se denominan tripletes. Con las palabras construye "párrafos" más o menos largos, son los genes. Una secuencia de "párrafos" encadenados constituye un "capítulo", que sería la molécula de ADN de un cromosoma. Varios capítulos (46, en la especie humana) componen un "libro" que sería el genoma completo de un individuo.


Todas las células de un individuo tienen el mismo genoma, ya que todas se han formado a partir de la célula huevo por divisiones sucesivas. Cuando la célula huevo, o cualquier otra, va a dividirse hace previamente una copia exacta de su genoma; así, las dos células hijas tendrán el mismo genoma.
En ocasiones, el sistema de copiado del genoma comete un error en una "letra", en una "palabra", en una "frase" o, incluso, en todo un "capítulo". Se habrá producido una mutación.

3. La evolución no siempre es gradual
Tanto la teoría de Darwin como la sintética son teorías gradualistas, es decir, sostienen que los cambios evolutivos se producen como consecuencia de la acumulación lenta y progresiva de pequeños cambios.
Para los paleontólogos Stephen Gould y Niels Eldredge los datos que proporciona el registro fósil no encajan con el modelo gradualista. Si la evolución fuese gradual, señalan estos científicos, el registro fósil estaría lleno de especies en permanente cambio y encontraríamos numerosas formas intermedias entre una especie y la que se ha originado a partir de ella. Por el contrario, lo que muestra el registro fósil es que las especies suelen tener largos períodos de estabilidad interrumpidos por períodos cortos en los que ocurren numerosos cambios. Se han encontrado formas intermedias, pero son menos frecuentes de lo que cabría esperar si el proceso evolutivo fuese gradual.
Desde este modelo, la evolución parece seguir un ritmo muy irregular, con fuertes acelerones y caídas bruscas. Es lo que se conoce como teoría de los equilibrios interrumpidos o saltacionismo.

4. Evo-devo
Entre los miles de genes que forman el genoma de un individuo existen jerarquías. Así, mientras que unos genes regulan pequeños detalles, hay otros que controlan grandes decisiones que afectan a otros muchos genes y determinan el diseño corporal de un individuo. Como cabe suponer, una mutación en un gen de la máxima jerarquía tendrá unos efectos muy importantes.
Estas ideas forman parte de una teoría evolutiva emergente que se conoce como evo-devo (evolution y development, evolución y desarrollo en inglés) que vendría a explicar los grandes saltos evolutivos de los que se habla en la teoría de los equilibrios interrumpidos.
En todo caso, tanto la teoría de los equilibrios interrumpidos como la evo-devo explican la evolución haciendo intervenir la variabilidad entre individuos y la selección natural. Son, por tanto, básicamente darwinistas pero no proponen un modelo gradualista, como Darwin, sino otro que, además de pequeños cambios graduales, puede explicar los grandes saltos evolutivos.

martes, 12 de febrero de 2019

Sigmund Freud

Nació en 1856 en Freiberg (actual República Checa), en el seno de una familia judía. Su padre era mayor que su madre, lo que hace más comprensible un enamoramiento edípico que Freud analizó en sí mismo y luego generalizaría. Posteriormente se trasladaron a Viena, donde estudió Medicina y fue influido por el materialismo biologicista de su maestro Brücke. Solicitó una beca de estudios y fue a Francia para conocer los tratamientos mediante hipnosis que realizaban Charcot y Bernheim. A la vuelta colaboró con Joseph Breuer, con quien publicó en 1895 Estudios sobre la histeria. El año 1900 es la fecha clave para datar el inicio del psicoanálisis, con la publicación de La interpretación de los sueños. En esta obra aparecen los conceptos fundamentales de la nueva teoría (inconsciente, represión, complejo de Edipo...), que a partir de ahora Freud irá reelaborando y aplicando a diferentes campos. En esta tarea, Freud se vio acompañado por un grupo de discípulos cada vez más numeroso, en el que irán apareciendo disensiones (Adler, Jung...); llegó incluso a formarse un comité para vigilar la ortodoxia del psicoanálisis y decidir qué interpretaciones tenían cabida en él y cuáles no. Desde 1923 padeció un cáncer de boca, lo que puede ayudar a entender el tono pesimista de sus últimos escritos. Tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, Freud huyó a Londres, donde moriría un año después.

domingo, 10 de febrero de 2019

La manipulación genética

Suele entenderse por manipulación genética toda alteración artificial y voluntaria de los caracteres hereditarios que se transmitirán a la siguiente generación. Es decir, consiste en alterar los genes, que son los elementos responsables de la transmisión de caracteres de los padres a los hijos, para producir diferentes efectos sobre las generaciones sucesivas.
Esta alteración se ha producido desde muy antiguo, aplicando las técnicas de cruce entre especies o variedades diferentes de seres vivos.
Sin embargo, en la actualidad existen técnicas para alterar directamente determinados caracteres de una especie, tanto vegetal como animal. De este modo se obtienen especies más rentables para los seres humanos: variedades de maíz más resistentes y con mayor número de granos, ovejar que producen más lana y de mayor calidad, etc. Así se producen los llamados alimentos transgénicos.
En principio, estos alimentos son el resultado de una manipulación genética que los hace más fáciles de producir, de conservar y de transportar, por lo que se presentan como un logro científico-técnico de beneficios indudables.
Pero aún quedan interrogantes para lo que no hay una respuesta definitiva: ¿qué consecuencias para la salud humana se pueden derivar del consumo de esos alimentos? ¿Quiénes van a ser los verdaderos beneficiarios de un aumento de la producción mundial de alimentos gracias a la manipulación genética? ¿Pueden alterar el equilibrio ecológico los cultivos transgénicos? En definitiva, ¿se puede admitir cualquier tipo de manipulación genética en los vegetales y animales destinados a la alimentación humana?

jueves, 7 de febrero de 2019

La idea del inconsciente hasta el psicoanálisis de Freud

1. Precursores del psicoanálisis
La idea de una mente inconsciente, aunque usualmente se asocia al nombre de Sigmund Freud, es muy anterior en la historia del pensamiento. Podemos encontrarla en Platón, quien habla de conocimientos adquiridos antes del nacimiento, olvidados posteriormente y recuperables por medio de la reminiscencia: para Platón, y para casi todo el pensamiento antiguo y medieval, la mente consciente es sólo una parte o aspecto de la totalidad del alma.
Sin embargo, en el siglo XVII, Descartes separa tajantemente el mundo material, caracterizado por la ocupación de un espacio y la ausencia de pensamiento, de la mente pensante, cuya esencia es precisamente eso: pensar (es decir, ser consciente). De esta forma, el alma se convierte en una realidad experimentable a la que se empieza a llamar mente o conciencia: lo mental es consciente, lo único que no tiene conciencia es lo material; una mente no consciente es, según esto, una mente no mental: una contradicción en los términos.
La naciente psicología científica, introspeccionista, siguió el camino marcado por Descartes, pero desde otros campos (filosofía, literatura, medicina...) se fue abriendo camino la idea del inconsciente. Un hito importante es la publicación, en 1869, de la obra Filosofía del inconsciente, de Eduard von Hartmann, que recogía ideas de Schopenhauer y que posteriormente influiría en la filosofía de Nietzsche (autor este último en el que el propio Freud encontraría sorprendente e inesperadas coincidencias en sus propios puntos de vista).

 Lo irracional: Schopenhauer, Hartmann, Nietzsche   
Una de las raíces de la idea de inconsciente se encuentra en la filosofía irracionalista alemana, nacida como reacción contra el idealismo de Hegel, que afirmaba la equivalencia entre realidad y razón: "Todo lo real es racional; todo lo racional es real". Arthur Schopenhauer (1788-1860) descubre un fondo irracional de la realidad, impulso ciego sin finalidad clara, que se manifiesta en el hombre como deseo siempre insatisfecho (voluntad de vivir). Siguiendo esta vía, Eduard von Hartmann (1843-1906) llama inconsciente a ese mismo fondo irracional y titula su obra más conocida Filosofía del inconsciente. El deseo insatisfecho toma en Nietzsche (1844-1900) la forma de voluntad de poder, impulso que es la esencia de la vida y cuya represión por parte de la razón (lo apolíneo que aplasta lo dionisíaco) es la raíz de la enfermedad moral, la decadencia.

A finales del siglo XIX, cuando Freud inicia su actividad profesional como médico, varios científicos trabajan en el estudio de fenómenos mentales cuya única explicación plausible es la admisión de un psiquismo inconsciente: se trata, sobre todo, de la hipnosis (durante el trance, el sujeto hipnotizado recibe sugerencias que luego no recuerda, pero que determinan su conducta) y la enfermedad que en ese momento se conoce como histeria (del griego hístera, útero, ya que alguna vez se pensó que se trataba de una enfermedad radicada en dicho órgano y que afectaba exclusivamente a mujeres), y que podemos describir como una disfunción corporal cuya causa es mental, pero desconocida para el sujeto.
Los precursores de Freud en la investigación del inconsciente, que influyeron directamente sobre él, son básicamente tres:
  • El francés Charcot trataba mediante hipnosis a enfermos de histeria, que obedecían sus instrucciones de recuperar la capacidad física perdida (por ejemplo, el ciego veía o el paralítico volvía a mover las piernas); de esta forma quedaba demostrado el origen mental de estas enfermedades, cuyos síntomas eran removibles por medio de la hipnosis.
  • Bernheim, a cuyas clases también asistió Freud, investigó profundamente el fenómeno hipnótico como resultado de la sugestión verbal. Experimentó con sujetos a los que estando hipnotizados daba órdenes que después, ya despiertos, obedecían al pie de la letra; asimismo, les ordenaba olvidar algún hecho o pensamiento para después indicarles que, tan pronto como hiciera un gesto cualquiera (por ejemplo, tocarles con un dedo en la frente), recordaran lo olvidado: de esta forma demostraba que tanto el olvido como el recuerdo pueden ser provocados por mecanismos mentales inconscientes.
  • Fue, finalmente, el vienés Josef Breuer quien, además de apoyar moral, intelectual y materialmente a Freud en los inicios de su carrera profesional, aportó un método de tratamiento de la histeria que después, apenas modificado salvo por el hecho de excluir la hipnosis y sustituirla por la asociación libre, daría lugar al psicoanálisis.
2. Hacia el concepto de represión: el caso de Anna O
El propio Freud atribuye a Breuer el descubrimiento de lo esencial del método psicoanalítico en su método catártico-hipnótico, que aplicó en el tratamiento de una enferma de histeria que aparece mencionada en la literatura psicoanalítica con el falso nombre de Anna O. 

Josef Breuer, Anna O y Freud
La enferma presentaba extraños síntomas como la parálisis ocasional de un brazo, la incapacidad de beber o el olvido de su propia lengua materna, síntomas que se habían manifestado en su mayoría en la época en que Anna se ocupó de cuidar a su padre gravemente enfermo.
Breuer utilizó la hipnosis para ayudar a la paciente a recordar los pensamientos y emociones asociados a la primera aparición de esos síntomas. Cuando, estando hipnotizada, le preguntó acerca de la repugnancia a beber, recordó un episodio ocurrido años atrás:

Contó con extremadas muestras de asco que un día había entrado ella en la habitación de su institutriz inglesa, a la que no tenía gran afecto, y había visto que su perrito, un animalucho repugnante, estaba bebiendo agua en un vaso; mas no queriendo que la tacharan de descortés e impertinente no había hecho observación alguna. Después de exteriorizar enérgicamente en este relato aquel enfado, que en el momento en que fue motivado tuvo que reprimir, pidió agua, bebió sin dificultad una gran cantidad y despertó de la hipnosis con el vaso en los labios. Desde ese momento desapareció por completo la perturbación que le impedía beber.

El proceso que había llevado a Anna al desarrollo del síntoma aparecía evidente a los ojos de Breuer: una emoción retenida se había convertido en un impulso reprimido que actuaba desde la mente inconsciente provocando la formación de un síntoma asociado a la emoción originaria. Tan pronto como la emoción se expresa de forma consciente, el rodeo por el cual se vuelve primero inconsciente y después llega a la conciencia en forma de síntoma se vuelve superfluo: el síntoma, pues, desaparece y la paciente queda curada.
En ocasiones, la emoción reprimida es un deseo inconfesable: el propio Freud cuenta el caso de otra paciente, con síntomas similares a los de Anna O, que disfrazaba la atracción sexual hacia el marido de su hermana en forma de cariño fraternal; cuando después su hermana cayó enferma y murió, su primer pensamiento al ver el cadáver fue: "Ahora ya no hay obstáculo para que él se case conmigo". La joven se horrorizó ante la aparición de esta idea y no sólo reprimió ésta, sino que olvidó también las circunstancias en que se manifestó (la muerte de su hermana).
¿Qué es, pues, la represión? Es el mecanismo mediante el cual un contenido mental (pensamiento, deseo, etc.) consciente pero peligroso es convertido en inconsciente: el sujeto lo retira de la conciencia, "se olvida" de él para que no le perturbe; sin embargo, como hemos visto en los ejemplos anteriores, por volverse inconsciente el proceso mental no deja de existir, más bien conserva su fuerza como impulso y busca la forma de llegar de nuevo a la conciencia. Es como si en una clase un alumno molesto fuera expulsado del aula y enviado al pasillo, pero desde allí siguiera golpeando la puerta y haciendo todo tipo de ruidos para interferir en la marcha normal de la clase: en esta comparación, el aula equivale a la vida consciente y el pasillo a la mente inconsciente. 
 

sábado, 2 de febrero de 2019

La revolución darwiniana

Charles Darwin (1809-1882)
1. Perspectiva evolucionista
El año en que Lamarck publicó su teoría evolutiva nació Charles Darwin (1809-1882). Su abuelo, Erasmus Darwin, era evolucionista y había publicado sus ideas lamarckistas unos años antes que el propio Lamarck.
A los 22 años, Darwin se enroló como naturalista en el Beagle, un barco de la armada británica en el que durante cinco años daría la vuelta al mundo. Las observaciones que hizo, los datos que recogió y las reflexiones que le generaron marcaron el resto de su vida.
Con todo, tardaría varios años en madurar su teoría evolutiva y algunos más en decidirse a publicarla. La recepción de una carta del naturalista americano Alfred Wallace, en la que le comentaba unas ideas evolucionistas similares a las suyas, le hizo en 1859, publicar su obra cumbre, El origen de las especies por selección natural.
En ella exponía su perspectiva evolucionista de la naturaleza, apoyada con observaciones, y proponía el procedimiento por el que ocurría la evolución, la selección natural.
Las ideas básicas de la teoría evolutiva de Darwin son:
  • Nacen más individuos de cualquier especie de los que pueden sobrevivir: Los recursos del medio (alimento, refugio, etc.) son siempre limitados. En consecuencia, no todos sobrevivirán. Así la capacidad reproductiva de los conejos permitiría que invadiesen todas las tierras si dispusieran de alimento ilimitado y careciesen de depredadores.
  • Entre los individuos de cualquier especie existen variaciones o diferencias heredables. Por ejemplo, en una población de conejos unos son más veloces que otros.
  • Se produce una selección natural. Si nacen más individuos de los que pueden sobrevivir y no todos son iguales, sobrevivirán aquellos que sean más aptos, es decir, los que posean alguna variación que les proporcione cierta ventaja con respecto a otros congéneres. Así, los conejos más veloces sobrevivirán al ataque de sus depredadores.
  • La población cambia gradualmente. Los individuos que sobreviven son los que tienen descendencia y a ella le transmitirán la variación ventajosa. De este modo, cada vez habrá más individuos de esta variación ventajosa. Como consecuencia, la población cambiará continua y gradualmente.
Unos años después de El origen de las especies, Darwin dedicaba un libro exclusivamente a la evolución humana, en el que nuestra especie pasaba a tener antepasados comunes con el resto de seres vivos. La revolución darwiniana se había completado.

2. Selección natural y adaptación
Darwin utilizó la expresión "selección natural" para subrayar las analogías y diferencias entre este proceso y la selección artificial realizado por los criadores dedicados a la mejora de animales. Estos criadores eligen para la reproducción los individuos con las características consideradas idóneas (mayor producción de carne, leche, etc.).
Para Darwin, en la naturaleza, hay una selección permanente pero quien la realiza es la propia naturaleza.
Como Lamarck, Darwin había constatado que todos los organismos se encuentran maravillosamente adaptados a su medio (si no lo estuvieran no podrían sobrevivir) pero el procedimiento de adaptación que proponía era radicalmente diferente.
  • Para Lamarck, el medio inducía en los organismos el tipo de cambio más adecuado. La evolución sería finalista o teleológica, es decir, tendría un determinado objetivo, y una vez iniciada podría determinarse el final. Por ejemplo, la adaptación al agua de un mamífero como un antepasado del delfín conduciría necesariamente a la transformación de sus extremidades en aletas similares a las de los peces.
  • Para Darwin, sin embargo, el medio sólo puede "elegir" las opciones más ventajosas entre aquellas que la variabilidad de los individuos le proporciona. La adaptación, por tanto, no sería un acto voluntario del organismo, ni algo inducido por el medio sino seleccionado por el medio. Así, la transformación de las extremidades de los antepasados del delfín en aletas sería resultado de seleccionar aquellos cambios que proporcionaban a sus portadores ventajas natatorias, pero el final nunca está decidido previamente. Por esos las extremidades de otros mamíferos marinos, como las focas, han seguido un proceso diferente a las del delfín.
3. La naturaleza tiene criterios de cambio
El medio ambiente también se modifica. Puede hacerlo como consecuencia de un cambio climático, o por la entrada de algún organismo depredador, parásito o competidor que no existiera antes, o por muchas otras causas. Un cambio de este tipo supone una modificación del criterio de selección natural.
Supongamos, por ejemplo, que un cambio climático está generando un ascenso notable de las temperaturas. La liebre ártica presenta un pelaje blanco durante el invierno, es una adaptación al clima frío. Si la temperatura sube, y el suelo ya no está nevado, el pelaje blanco que le permitía pasar desapercibida ante los depredadores se convierte ahora en una desventaja. Si entre la población de liebres había algunas de pelaje más oscuro tendrán más posibilidades de sobrevivir, pero si ninguna de ellas tiene esa tonalidad puede que la especie se extinga. Muchas extinciones ocurridas a lo largo de la historia se han producido como consecuencia de cambios climáticos.
Una población muy homogénea resulta más vulnerable a los cambios del medio que otra que ofrezca mayor diversidad.