Cada ser humano es como los demás seres humanos, como algunos otros seres humanos y como ningún ser humano.
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lunes, 11 de junio de 2018

Los problemas éticos de la ciencia y la técnica

Podría resultar que los límites de lo que podemos saber coinciden con los límites de lo que podemos hacer sin destruirnos a nosotros mismos.
Hannah Arendt, Diarios: Cuaderno XXVII
 
1. ¿Por qué reflexionar sobre los avances científicos y tecnológicos?
Los seres humanos se sirven de su propia razón para comprender mejor su situación en el universo. Así, la razón, base del conocimiento científico, es la vía más segura para conocer de manera fiable el mundo y mejorar nuestras condiciones de existencia.
Sin embargo, las implicaciones de la ciencia van más allá de la simple investigación, y no pueden ser resueltas sólo por los científicos.
Asimismo, el aprovechamiento de los avances técnicos, puestos a disposición de la industria armamentística, o los efectos negativos sobre el medio ambiente afectan al conjunto de la sociedad.
Para definir el sentido y el alcance de estos avances deberíamos servirnos del mismo instrumento que utilizan los científicos, la razón.

2. ¿Cómo nos afecta el desarrollo tecnocientífico?
Puesto que la ciencia y la técnica aparecen cada vez más unidas, hablamos de tecnociencia. La técnica inunda nuestras vidas y altera nuestros hábitos (alimentación, formas de comunicación, etc.). Del mismo modo que la ciencia se convierte en tecnociencia, la biosfera en la que habitamos se va transformando en una tecnosfera, es decir, un hábitat tecnológico.

3. ¿Cuáles son los principales problemas del desarrollo tecnocientífico?
Los principales problemas éticos que plantea el desarrollo tecnocientífico son:
  • La búsqueda de unos criterios sobre los límites de la investigación o de la aplicación de los descubrimientos.
  • La tecnodependencia, es decir, la creciente dependencia de las personas con respecto a la técnica.
  • El uso irracional o irresponsable de la técnica, que puede tener efectos devastadores.
  • La posibilidad de que la técnica y el conocimiento científico, al ser fuentes de poder, se conviertan en nuevos factores de desigualdad o de opresión.
  • La influencia negativa del progreso y de la industria sobre el medio ambiente.
  • Los problemas que generan las biotecnologías y de los que se ocupa la bioética (por ejemplo, la clonación o la manipulación genética).
  • La alteración de nuestros hábitos de vida por el impacto de las nuevas tecnologías y su efecto sobre nuestra condición de ciudadanos.
4. El problema de los transgénicos
Uno de los problemas previsibles de la utilización masiva de plantas transgénicas, resistentes a los herbicidas y equipadas con toxinas insecticidas, sería la drástica disminución en los campos de cultivo de insectos y "malas hierbas" que sirven, a su vez, de alimento a aves y otros animales: éstos se verían afectados en tal caso. En un estudio sobre los efectos de la soja transgénica de Monsanto (EEUU) se señala que más del 95% de las hierbas que alimentan a las aves que acuden a los campos de labranza podrían ser erradicadas por esta nueva tecnología, que permite el abuso de los herbicidas. En ningún caso se ha realizado una investigación sobre este tipo de riesgos ecológicos antes de autorizar los cultivos transgénicos.

 

domingo, 10 de junio de 2018

Inteligencia artificial

2001: una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). El ojo de HAL 9000 es uno de los máximos exponentes de inteligencia artificial en el mundo del cine.
Los progresos de la informática y la robótica han planteado el problema de la existencia de la "inteligencia artificial". Con esta expresión entendemos la capacidad de algunas máquinas de resolver problemas que, en el caso del hombre, requieren el uso de la inteligencia.
El matemático Alan Turing (1912-1954) propuso su célebre test para contestar a la pregunta "¿puede pensar una máquina?". Si una máquina es programada para que pueda mantener una conversación con una persona de forma que el interlocutor no note la diferencia entre lo que dice la máquina y lo que diría una persona real, hay que decir de la máquina lo mismo que diríamos del ser humano que se comporta exactamente igual: que mantiene una conducta inteligente, por tanto "piensa".
Quizás la ilustración cinematográfica más conocida del test de Turing sea el ordenador HAL 9000, de la película 2001: una odisea del espacio. HAL es presentado como un cerebro con ojos (cámaras de vídeo), capaz incluso de tomar decisiones distintas a aquellas para las que fue programado; por eso su desconexión (anulación progresiva de la memoria) aparece literalmente como una muerte. De esta forma, la pregunta "¿puede pensar una máquina?" se enlaza con esta otra: "¿puede morir una máquina?", es decir, "¿podemos considerar a la máquina como un verdadero sujeto?".
Se ha señalado muchas veces que el test de Turing contiene una petición de principio, es decir, una forma de razonamiento inválido (falacia) en la que, al presentar los datos del problema, ya presuponemos la conclusión que queremos demostrar: primero se define la inteligencia como un comportamiento (emitir respuestas ante estímulos), con lo cual ya la hemos convertido en un proceso programable; después, decimos que son inteligentes las máquinas programadas para ejecutar ese comportamiento.
John Searle contestó a Turing con su metáfora de la habitación china: imaginemos que una persona en una sala recibe mensajes en chino, idioma que no conoce, pero dispone de un libro de instrucciones donde se especifican todos los posibles mensajes que se pueden recibir y la respuesta (en caracteres chinos) que hay que dar a cada uno de ellos. La persona que escribe los mensajes en chino puede creer que el receptor entiende el chino, pero en realidad no es así. De la misma forma, una máquina no entiende lo que hace, simplemente ejecuta instrucciones o, en el mejor caso (y siempre ejecutando otras instrucciones de nivel superior), modifica las instrucciones que recibe. 

sábado, 9 de junio de 2018

La acción de los estados y las ONG

La paz y la seguridad internacionales sólo serán posibles cuando todos los países tengan un buen nivel de desarrollo, una educación pública universal y un sistema político justo que garantice las libertades y los derechos democráticos de sus ciudadanos.
Sin embargo, el objetivo de resolver conflictos, pobreza y desigualdades no sólo es parte de las actuaciones de organismos internacionales. También se lo han planteado algunos gobiernos y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG).
  • La acción social del Estado social y democrático de derecho es la garantía del compromiso de toda la ciudadanía, independientemente de su concienciación social individual.
  • Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) canalizan el compromiso de numerosos voluntarios en actuaciones colectivas y organizadas.
Tanto los servicios sociales de los estados como el voluntariado son exigencias éticas, necesarias y no excluyentes.

1. Las ONG
Las ONG surgieron hacia el siglo XIX con el objetivo de impulsar la intervención social a través de proyectos de desarrollo. Desempeñan su labor en los ámbitos de la cultura, ocio, educación, deporte, servicios sociales, aplicación de tratados internacionales, medio ambiente, etc.
Creadas independientemente a los gobiernos, las ONG cuentan en su organización con asalariados y una gran mayoría de personas voluntarias. Según datos de la Coordinadora de ONG de Cooperación para el Desarrollo (CONGDE), en la actualidad España cuenta con unas 3.000 ONG distribuidas en todo el territorio nacional. Destaca la ayuda humanitaria de Cáritas, Médicos Sin Fronteras o Cruz Roja, la lucha para denunciar y evitar los abusos contra los derechos humanos de Amnistía Internacional, la protección del medio ambiente que lleva a cabo Greenpeace o la coorperación al desarrollo de Intermón-Oxfam.



Las ONG realizan cada año la memoria de sus actividades y cuentas económicas para facilitar el control externo y garantizar una política de transparencia en su gestión.

2. El voluntariado y el compromiso social
Al hablar del compromiso ante los problemas globales, entramos en el campo de la relación entre el individuo y el colectivo. Cada uno de nosotros acepta ciertas responsabilidades, ciertos compromisos, y deja de lado otros. A nosotros corresponde elegir qué valores y qué acciones son más importantes y por cuáles vamos a trabajar de forma activa. Por eso, el voluntariado es un compromiso individual, pero nos obliga a colaborar con otros, a formar parte de un colectivo organizado.
El voluntariado debe ser el producto de una exigencia ética. ¿Cómo colaboramos? Hay dos formas de apoyar y colaborar con organizaciones solidarias:
  • Dando parte de nuestro propio tiempo, colaborando en campañas, en trabajo de oficina u otras actividades.
  • Con aportaciones económicas: cuotas, donaciones, comprando productos que las financien...
3. Las Fuerzas Armadas españolas en misiones de paz
La participación oficial de España en misiones de Naciones Unidas se inició en el año 1989, si bien con anterioridad a esta fecha existen antecedentes de nuestra participación en operaciones similares a las que hoy denominamos Operaciones de Paz.
En estas operaciones, el objetivo final es terminar con la situación de enfrentamiento armado, pero también crear las condiciones para el restablecimiento de las instituciones básicas, tutelar el desarrollo de los estados de acuerdo con las normas del Derecho Internacional y del Derecho Humanitario, apoyar el desarrollo sostenible de un tejido económico mínimo y prestar ayuda humanitaria a las poblaciones que sufren las consecuencias de estas situaciones.       

miércoles, 6 de junio de 2018

Inteligencia animal

¿Existe la inteligencia animal? La respuesta a esta pregunta depende de la definición de "inteligencia" que se considere. Debemos distinguir pues varios niveles dentro de lo que habitualmente entendemos como "inteligencia animal".

1. Solución de problemas de adaptación al medio
La etología ha estudiado gran cantidad de comportamientos con valor supervivencial, pero generalmente se trata de conductas innatas (no aprendidas), específicas (no propias del individuo) y, sobre todo, rígidas (no modificables ni adaptables a condiciones diferentes), por lo que difícilmente se ajustan a las características propias de alguien inteligente. Un ejemplo de estas conductas es la regulación de la temperatura de la colmena realizada por las abejas, mediante la disminución o aumento del batir de sus alas: se trata de un mecanismo eficaz para conseguir un fin determinado (proteger a la abeja reina y a los huevos y larvas), pero ejecutado colectivamente y sin propósitos conscientes de los individuos.

2. Aprendizaje de conductas dirigidas a un fin
Incluimos aquí todos los animales capaces de condicionamiento instrumental y de aprendizaje por imitación, desde los pulpos que aprenden a recorrer un laberinto hasta los primates capaces de transformar objetos naturales, como piedras y palos, en herramientas para cazar, defenderse, jugar, etc. Al contrario que las anteriores, se trata de conductas individuales y aprendidas, y que aparentemente responden a un propósito más o menos consciente, pero se obtienen tras un largo proceso de observación y/o práctica repetidas y reforzadas y no mediante la comprensión intelectual de los datos del problema y su solución.

3. Comprensión súbita y fabricación de herramientas
Köhler demostró la capacidad de los chimpancés de solucionar problemas por insight, solución que en ocasiones implicaba disponer los objetos a su alcance de una forma nueva, por ejemplo, colocar una caja encima de otra o insertar un palo en otro. Nos hallamos ante una capacidad mucho más próxima a la conducta humana inteligente, aunque de menor extensión y con limitaciones (los objetos deben estar a la vista, se resuelven problemas inmediatos en el espacio y el tiempo y no alejados o futuros, etc.). 

4. Comunicación simbólica
Algunos chimpancés y otros grandes simios han sido sometidos a programas de enseñanza del lenguaje, obteniéndose resultados como el aprendizaje de un número limitado de símbolos (señas del lenguaje de sordomudos, fichas con dibujos...) y algunas formas sencillas de combinarlos. La interpretación de estas experiencias está todavía sometida a discusión: mientras para algunos (Gardner, Premarck, Patterson, etc.) prueba la existencia de pensamiento simbólico y abstracto, otros como Herbert Terrace prefieren opinar que los simios únicamente repiten las conductas por las que han sido recompensados, sin entender realmente el mensaje que comunican: a raíz de su experimento con el bonobo Nim, llegó a la conclusión de que éste aprendía a combinar los símbolos "Nim", "comer" y "plátano" en ese orden porque a continuación recibía una recompensa, pero diría igualmente Plátano+Comer+Nim si esa fuera la secuencia premiada.

5. Pensamiento abstracto
Es aquí donde suele ponerse el límite del pensamiento animal. En todas las experiencias con chimpancés, gorilas, orangutanes, etc., los signos aprendidos hacen referencia a realidades visibles (comer, andar, plátano, Nim, etc.), pero nunca a relaciones sin un referente material unívoco como "el siguiente" o "el anterior", "el diferente" o "el semejante", al parecer situadas más allá de su capacidad de comprensión. Por ejemplo, un chimpancé, que posee visión del color, puede aprender a buscar la comida en un cuenco rojo si siempre la hemos escondido allí, pero nunca podrá entender que la comida se encuentra en "el cuenco de color diferente" al de otros cuencos, si la primera vez este cuenco diferente es rojo, la segunda amarillo, la tercera azul, etc. El concepto "de color distinto" no describe una situación física sino una relación lógica abstracta que un chimpancé no puede captar.       

domingo, 3 de junio de 2018

La ONU, promotora de la paz y el desarrollo

1. La ONU, sus organismos y programas
La globalización, y todos los procesos que desencadena, abren un futuro lleno de interrogantes. Es un reto para las generaciones presentes y futuras lograr el desarrollo sostenible, el progreso hacia la democracia y los derechos humanos, así como la erradicación total de la pobreza y de la violencia.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), tanto en la Carta de Naciones Unidas como a través de sus distintos organismos y programas, ha aceptado el compromiso de abordar estos problemas. Sin esta intervención, muchos de los conflictos no podrían entrar en vías de solución.
La ONU es una organización formada por 192 estados que tiene como objetivo colaborar en pro de la paz mundial, promover la amistad entre todas las naciones y apoyar el progreso económico y social.
Algunos de los organismos y programas para establecer, mantener o consolidar la paz y fomentar la ayuda al desarrollo son:
  • ACNUR: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
  • UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
  • OMS: Organización Mundial de la Salud.
  • PNUD: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
  • UNICEF: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
  • PMA: Programa Mundial de Alimentos.
  • ACNUDH: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.


La ONU ha establecido ocho objetivos básicos para el desarrollo a cumplir en este milenio (Objetivos de Desarrollo del Milenio):
1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Alcanzar la enseñanza primaria universal.
3. Promover la igualdad de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/Sida y otras enfermedades.
7. Garantizar un desarrollo sostenible que proteja el medio ambiente.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

2. Conferencias y cumbres de la ONU
Las conferencias y cumbres internacionales convocadas por la ONU generan una gran movilización en torno a temas de interés mundial. Este tipo de reuniones, que convocan a un público muy diverso, desde activistas de ONG hasta gobernantes, tuvieron su apogeo durante los años 90, pero continúan en el siglo XXI.
Un ejemplo fue la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, en 1992, en la que participaron 108 gobernantes y delegaciones de unos 170 países. Diez años después, en la Cumbre de Johannesburgo, conocida como Río + 10, se vio que muchos de los compromisos contraídos por los gobiernos no se habían cumplido. Sin embargo, la Cumbre de Río había puesto sobre la mesa un concepto que, desde entonces, ha aparecido en todos los debates sobre el futuro de nuestro planeta: la necesidad de conseguir un desarrollo sostenible.

3. La ONU y la paz
La Carta de las Naciones Unidas otorga al Consejo de Seguridad la responsabilidad de adoptar medidas colectivas para mantener la paz y la seguridad internacionales. Por esta razón, la comunidad internacional se dirige al Consejo de Seguridad de la ONU para que autorice estas operaciones, con las que se ayuda a los países asolados por los conflictos a crear condiciones favorables para la paz sostenible. Los integrantes de las fuerzas de mantenimiento de la paz -militares, policías y personal civil procedentes de muchos países- supervisan los procesos posteriores a las situaciones conflicto y prestan asistencia a los ex combatientes en la aplicación de los acuerdos de paz que se han firmado. Esa asistencia incluye disposiciones para compartir el poder, el apoyo electoral, el fortalecimiento del imperio de la ley y el desarrollo económico y social.
Los europeos participan en el mantenimiento de la paz internacional a través de la ONU, la Unión Europea (UE), la OTAN y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Son los ejércitos de las naciones individuales europeas, y van como fuerzas representantes de la unión de los países europeos.