Cada ser humano es como los demás seres humanos, como algunos otros seres humanos y como ningún ser humano.
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martes, 25 de octubre de 2022

Anatomía de un instante

Autor: Javier CERCAS. Escritor español. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Columnista en el diario EL PAÍS. Recibió en 2010 el Premio Nacional de Narrativa por Anatomía de un instante.

Edición original: 2009

Edición digital de Penguin Random House en 2012

Idea seleccionada:

23 de febrero

Fue un lunes. El día amaneció soleado en Madrid; hacia la una y media de la tarde el sol dejó de brillar y rachas de viento invernal barrían las calles del centro; hacia las seis y media ya estaba oscureciendo. Justo a esa hora -más precisamente: a las seis y veintitrés minutos- el teniente coronel Tejero entraba en el Congreso de los Diputados al mando de una tropa de aluvión integrada por dieciséis oficiales y ciento setenta suboficiales y clases de tropa reclutados en el Parque de Automovilismo de la Guardia Civil, en la calle Príncipe de Vergara. Era el principio del golpe. Un golpe cuyo diseño elemental no respondía al diseño de un golpe duro sino al de un golpe blando, es decir al diseño de un golpe sin sangre que sólo podía esgrimir la amenaza de las armas lo suficiente para que el Rey, la clase política y la ciudadanía se plegasen a las pretensiones de los golpistas.

viernes, 26 de agosto de 2022

Las cinco etapas del duelo

La gente no se aflige de una manera predecible y fija.

Negación, enojo, negociación, depresión y aceptación. Aquellos que han oído hablar de estas cinco etapas del duelo podrían asumir que componen una hoja de ruta inexorable. Según esta teoría, los que se enfrentan a una muerte luchan por procesarla, se enojan, suplican a Dios que la prevenga o la deshaga, se hunden en la tristeza y, eventualmente, llegan a vivir con la pérdida.

Sin embargo, el dolor no está tan reglamentado. Incluso, la creadora de las cinco etapas, la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, quien las utilizó por primera vez para describir cómo los pacientes terminales anticipan su propia muerte, lamentó en un libro posterior que había sido "muy mal entendidas". Asimismo, admitió que no todos experimentan todas las fases o las siguen en el mismo orden.


No hay duda de que las personas en duelo se enojan y se deprimen por una pérdida, y "a la gente le cuesta creer que sea real", dice George Bonanno, profesor de psicología clínica en la Universidad de Columbia (EEUU). "Lo que realmente sucede es que debes conciliar todos los recuerdos y expectativas de tu vida. Tu cerebro es un órgano de predicción, por lo que predice que esa persona todavía está allí. Tienes que actualizar tu mundo, y eso es doloroso y difícil". Pero Bonanno y otros investigadores rechazan la idea de que tales experiencias deban tratarse como etapas. "El problema es que, cuando las personas no pasan por ellas, comienzan a preocuparse de que están haciendo algo mal", advierte este experto.

Así, un período de meses de síntomas que impiden el funcionamiento normal, como la angustia emocional intensa y el doloroso anhelo por el fallecido, puede indicar que todo está en orden. "Si lo está haciendo realmente mal después de muchos, muchos meses, entonces tiene un trastorno patológico y necesita ayuda", comenta Bonanno. Y puntualiza: "Aunque eso solo pasa en alrededor del 10% de la gente". Su investigación sobre trayectorias de recuperación ha encontrado que la mayoría de los participantes, meses después de la muerte de un ser querido, muestran pocos o ningún síntoma.

"Es natural estar realmente triste cuando muere un ser querido", dice Bonanno. Para la mayoría, esa alta intensidad disminuye poco a poco. La idea de etapas de duelo, por otro lado, se niega a morir.


lunes, 15 de agosto de 2022

Estilos de aprendizaje

Adaptar la educación a "aprendices visuales" o "aprendices auditivos" no tiene base científica.

Algunos estudiantes, si se les pregunta, podrían decir que prefieren estudiar un concepto usando ilustraciones, mientras que otros prefieren lecciones verbales. Sin embargo, eso no significa que realmente aprendan mejor el material de un modo u otro. La idea de que los educadores deben hacer coincidir su instrucción con los estilos de aprendizaje individuales -que, a menudo, se dividen en categorías visuales, auditivas y cinestésicas o táctiles- ha existido durante décadas. Pero las revisiones científicas han encontrado escasa justificación para esta práctica.

El respaldo al mito de los estilos de aprendizaje por parte de muchos profesores puede deberse a que "se dieron cuenta correctamente de la frecuencia con la que un alumno puede alcanzar la iluminación con un enfoque que parece inútil para otro", sugirieron el psicólogo Harold Pashler y sus colegas de la Universidad de California en San Diego (EEUU) en un artículo de 2009. Los individuos, por supuesto, difieren en habilidades, y la forma de instrucción puede marcar la diferencia; algunos podrían beneficiarse potencialmente de una enseñanza más estructurada, por ejemplo. Lo que los estudios no han podido demostrar es que los educadores tienen más éxito si se dirigen a estudiantes supuestamente prácticos, auditivos o visuales con distintos estilos de instrucción en lugar de dar a toda la clase el mismo tipo de lección, o una que involucre diferentes elementos, como una combinación de palabras e imágenes. Los expertos advierten de que el mito podría, incluso, impedir el aprendizaje. El riesgo es que "las personas acaben pensando que están limitadas y no van a poder aprender de ciertas formas", indica la psicóloga Susan Gelman, de la Universidad de Michigan (EEUU), coautora de un estudio reciente sobre el tema. "También puede ser que no intenten cultivar una determinada habilidad porque piensan que no coincide con la forma en que funciona su cerebro".

Lo cierto es que los críticos del concepto de estilos de aprendizaje enfatizan que existen técnicas respaldadas por la ciencia que podrían aplicarse a prácticamente todos los estudiantes. Según el psicólogo Shaylene Nancekivell, autor principal del estudio, "muchos alumnos no se dan cuenta de que tienen que practicar la recuperación de información, no solo asimilarla". Hay evidencia sólida de que ciertos métodos pueden ayudar a la memoria. En conclusión, las ideas sin fundamento sobre lo que diferencia a los estudiantes podrían distraer la atención de lo que los impulsa a todos.

domingo, 14 de agosto de 2022

Cerebral izquierdo o cerebral derecho

 No tienes un hemisferio cerebral dominante.

¿Eres creativo, propenso a estallidos repentinos de ideas? ¿O quizás tu pensamiento es más deliberado y lógico? Una creencia popular sugiere que el hemisferio derecho domina el cerebro de los pensadores intuitivos, mientras que los pensadores analíticos están abonados al lado izquierdo de su sesera.

Es cierto que los hemisferios se especializan en diferentes funciones mentales. Pero la noción de que dependemos más de uno u otro pasa por alto la complejidad de la estrecha relación izquierda-derecha.


"Las diferencias mejor documentadas tienden a ser sutiles", señala el neurocientífico Stephen Kosslyn, profesor emérito de la Universidad de Harvard (EEUU). En el mítico esquema de cerebro izquierdo / cerebro derecho, el primero facilita el lenguaje, mientras que el derecho maneja la percepción. "Sin embargo, en realidad, el lenguaje se distribuye por los hemisferios", explica. Al menos, en las personas diestras, el hemisferio izquierdo suele encargarse de utilizar la gramática para producir y comprender el lenguaje. Mientras, el derecho es mejor para analizar el tono de voz, y así comprender la intención del que habla, por ejemplo, si un hablante está bromeando.

De todas formas, la percepción involucra ambos lados del encéfalo. Las investigaciones con técnicas de neuroimagen así lo demuestran, según Kosslyn. La estructura y la función del cerebro varían entre individuos, y una división de izquierda a derecha es demasiado reduccionista para capturar esa variación.

El mito, que tiene sus raíces en experimentos con pacientes con cerebro dividido, persiste en parte porque las dicotomías son fáciles de comprender. "Tiene sentido que tengamos partes izquierda y derecha de nuestro cerebro y, de manera análoga a nuestras manos, que tengan diferentes capacidades", afirma Kosslyn. Sin embargo, si bien puedes ser zurdo, no pasa lo mismo con el uso que le das a tu encéfalo.

miércoles, 3 de agosto de 2022

El efecto Lucifer

Autor: PHILIP ZIMBARDO (Psicólogo. Investigador del comportamiento. Profesor en las universidades de Yale, Nueva York, Columbia y Stanford. Autor del famoso experimento de la prisión de Stanford)

Ha sido reconocido con grandes distinciones como Carl Sagan Award for Public Understanding of Science (2002) y Kurt Lewin Award (2015).
Nacido en Nueva York en 1933.

Edición original: 2007
Título original: The Lucifer Effect
Editado en Barcelona por Espasa Libros en 2008
Edición digital para eBook en 2012
Traducción de Genís Sánchez Barberán

Relaciones de contenidos principales:
  • La psicología del mal
  • El experimento de la prisión de Stanford
  • Estudio de la dinámica social: poder, conformidad y obediencia
  • Estudio de la dinámica social: desindividuación, deshumanización y maldad por inacción
  • Los maltratos y las torturas de Abu Ghraib
  • Resistir las influencias situacionales
  • La banalidad del mal y la banalidad del heroísmo

Idea seleccionada:

- Queremos creer en la bondad esencial e invariable de la gente, en su capacidad de resistir ante las presiones externas, de evaluar de una manera racional las tentaciones de la situación y rechazarlas. Paradójicamente, al haber creado este mito sobre nuestra invulnerabilidad a las fuerzas situacionales, nos hacemos aún más vulnerables a ellas por no prestarles suficiente atención.