Cada ser humano es como los demás seres humanos, como algunos otros seres humanos y como ningún ser humano.
@blog_trca

viernes, 31 de marzo de 2023

Estilo de apego

Las interacciones tempranas con los padres no determinan críticamente cómo las personas se relacionan con los demás cuando son mayores.

A muchas personas les resulta fácil acercarse a su pareja, confiar en ella y establecer un tándem sólido, pero no todos se relacionan con los demás de esta manera. Algunos tienen una fuerte aversión al compromiso, otros son propensos a la ansiedad y dudan sobre cuánto pueden fiarse verdaderamente de alguien. Los psicólogos usan el término estilo de apego para describir cómo diferimos en los grados de evitación o ansiedad en nuestras relaciones y si somos relativamente seguros o inseguros a la hora de formar vínculos.

La teoría del apego comenzó como una exploración de la relación entre los bebés y sus cuidadores, cuando los estudios sugirieron que algunos niños mostraban comportamientos marcadamente ansiosos o de evitación después de ser separados de sus padres. A partir de ahí surgió un concepto común aplicado a las relaciones entre adultos: la creencia de que están determinadas por cómo nos relacionamos con nuestros progenitores de pequeños. Pero la conexión no es tan simple como podría parecer.



"La gente piensa en el apego, de alguna manera, como una vacuna", dice Jay Belsky, investigador del desarrollo infantil en la Universidad de California en Davis (EEUU). "Se cree que, si te sientes seguro o inseguro cuando eres un bebé o un niño pequeño, eso prepara las cosas para el resto de tu vida. Pero es una exageración". La continuidad entre las características del apego en la infancia y la edad adulta varía entre los individuos, pero los estudios a largo plazo encuentran que, en promedio, las correlaciones entre las medidas tempranas y tardías son, como mucho, modestas.

"Imagina que soy un niño inseguro, pero me encuentro con maestros en un sistema escolar que me apoyan y se preocupan por mí, son pacientes y me prestan atención. Esas experiencias pueden cambiar mi modelo interno, cómo percibo, pienso y respondo al mundo", reflexiona Belsky.

Expertos como R. Chris Fraley, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EEUU), tiene una visión igualmente amplia. En su opinión, "la razón por la que una persona puede sentirse insegura como adulta podría deberse a algo en su historia reciente, como experimentar una ruptura devastadora. O podría explicarse por su historia de interacciones interpersonales".

Como siempre, múltiples factores, incluidos los genes, dan forma a cómo nos relacionamos con padres o parejas. No se trata simplemente de si un padre fue lo suficientemente sensible y cariñoso.

jueves, 23 de marzo de 2023

Por si las voces vuelven

Autor: Ángel Martín

Guionista, comunicador y actor. Ha tenido el reconocimiento del Colegio Oficial de Médicos por su labor de divulgación y sensibilización en temas de salud mental.

Edición original: 2021
Editado en Barcelona por Planeta

Ideas seleccionadas:

- Uno puede cuidar su propia salud mental hasta cierto punto, pero lo que realmente debemos hacer -y hacemos poco- es preocuparnos y cuidarnos mutuamente.

- No saber quién era se convirtió en la piedra angular de mi recuperación porque perder tu identidad te da la oportunidad de hacer algo grandioso: CONSTRUIRLA DESDE CERO.

- El verdadero problema de volverse loco es que tendrás que encontrar las respuestas a algunas de las preguntas más profundas que te hayas hecho nunca si de verdad quieres remontar.

- Uno no debería saber lo que va a decir hasta que termina de escuchar.

- Tu cabeza, te hayas vuelto loco o no, está llena de voces, tramas, subtramas, señales... 
Y lo más importante es que lo estará toda tu vida.
Por eso, lo único que puedes hacer es tratar de elegir bien a cuáles y con cuáles quieres ir.
Y cuanto antes lo hagas, antes empezarás a sentir que las cosas están bien.
Reconstruirse desde cero es agotador, pero también apasionante porque vuelves a emocionarte con las cosas. De pronto, estás construyendo de forma consciente a la persona en la que te quieres convertir.

domingo, 19 de marzo de 2023

Inteligencias múltiples vs Factor G

El talento para escribir canciones es un regalo valioso y no hay duda de que se basa en una capacidad cognitiva. Pero atribuir esa habilidad a una forma musical específica de inteligencia enturbia el bien establecido concepto de inteligencia general. El coeficiente intelectual, que las pruebas evalúan de manera confiable, ha demostrado ser un predictor sólido de resultados en la vida, como son el logro educativo y el éxito posterior.

La teoría de las inteligencias múltiples, introducida en la década de 1980 por el psicólogo del desarrollo de Harvard Howard Gardner, planteó un desafío popular al constructo de inteligencia general. Gardner propuso ocho tipos diferentes de inteligencia, desde lingüística y espacial hasta interpersonal, cinestésica y musical. Y añadió una más años después: la capacidad de hacer distinciones sobre el mundo natural.

Richard Haier
"Prácticamente, no hay apoyo empírico para esta teoría, nunca lo ha habido", dice Richard Haier, profesor emérito de la Universidad de California en Irvine (EEUU) y autor de The Neuroscience of Intelligence. "La gente ha intentando desarrollar exámenes para las llamadas inteligencias independientes, pero cuando se aplican a un grupo de personas se correlacionan entre sí, al igual que todas las demás pruebas de capacidad". Gardner, por su parte, describe las diferentes categorías de su teoría como "relativamente independientes". Sostiene que se basó en evidencias empíricas, pero no "en evidencia experimental, porque no puede ser probada o refutada por los métodos experimentales habituales". Es cierto, como señala Gardner, que hay diferentes capacidades cognitivas en las que el mismo individuo puede obtener una puntuación relativamente alta o baja. Pero existe una asociación subyacente entre ellas, y esto es clave para el concepto de inteligencia general, o lo que los investigadores convienen en llamar factor g.

Se hace evidente en el análisis estadístico de las puntuaciones de los individuos en diferentes pruebas cognitivas que, si una persona obtiene una nota relativamente alta en una, también tiende a desempeñarse relativamente bien en los demás. "El factor g es una buena estimación de la capacidad de razonamiento abstracto, y, cuando hablamos de quién es inteligente y quién no, por lo general nos referimos a la capacidad de razonamiento abstracto", apunta Haier.

Eso sí, la inteligencia no es la única diferencia individual que predice cómo le irá a uno en la escuela y en la vida. Otros rasgos, como la conciencia, también tiene un papel importante. Pero la evidencia y el poder predictivo de la inteligencia general es empíricamente sólida.

"A los educadores todavía les encanta el concepto de inteligencias múltiples y, por lo general, miran con recelo la idea de un factor g, porque implica que existen ciertas limitaciones cognitivas en los estudiantes", observa Haier. No hace falta decir que el mundo sería más justo si ese no fuera el caso. "Pero, a mi modo de ver, los educadores podrían hacer un buen uso de conocer el factor g y lo que significa", concluye Haier.

sábado, 18 de marzo de 2023

Una tortuga, una liebre y un mosquito

Autor: Nacho Coller
Licenciado en Psicología por la universidad de Valencia. Tiene diferentes especialidades de postgrado y colabora en medios de comunicación acerca de temáticas relacionadas con la psicología. Presente en redes sociales, cuenta con un blog enfocado a la ayuda psicológica en parcelas como el deporte, la pareja o los trastornos de ansiedad y depresión.

Enlace al blog: https://nachocoller.com/

Edición original: 2018
Editado en València por Nau Llibres

Contenidos. Índice:

- La buena gente
- La psicología puede ser fácil y divertida. Herramientas de un psicólogo
- La ansiedad, cuando la cabeza se pone en modo espiral y lo que nos cuesta hablar en público
- Cuando la depresión te atasca y aparece el sufrimiento
- Una mesa de cuatro patas que cojea. Ira, rencor, narcisismo y envidia
- Tiñosos
- Empatía y resiliencia. Una parte importante del ser humano y de otros animales
- La importancia de dormir
- El bonito mundo del trabajo
- Amor, pareja y el difícil mundo del flirteo

Ideas seleccionadas:

- La personalidad es el conjunto de características físicas, genéticas y sociales de un individuo que lo hacen diferente y único respecto al resto de sujetos del mundo mundial.
- Sin lugar a dudas, todos tenemos un lado oscuro que suele aparecer cuando nos mostramos más indefensos, y coincide, en la mayoría de las ocasiones, con la imposibilidad de controlar nuestro entorno.
- El sufrimiento puede venir derivado de factores externos de los que tenemos escaso control, por no decir ninguno, o de factores que sí dependen en gran medida de nosotros mismos, como son nuestros diálogos o nuestras guerras internas.

jueves, 16 de febrero de 2023

El valor de elegir

Autor: Fernando Savater (n. 1947)

Filósofo y escritor español. Ha sido profesor de Ética, de Sociología y de Filosofía en diferentes universidades españolas.
En 1996 fue nombrado Catedrático de Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid.

Primera edición: 2003
Publicado en Barcelona por la Editorial Ariel

Contenidos principales:

- Antropología de la libertad

- Elecciones recomendadas:

  • Elegir la verdad
  • Elegir el placer
  • Elegir la política
  • Elegir la educación cívica
  • Elegir la humanidad
  • Elegir lo contingente

Ideas seleccionadas:
El hombre necesita un símbolo práctico de lo que es y hace para poder ser y hacer. Ser humano consiste en buscar la fórmula de la vida humana una y otra vez.
- Actuar requiere sin duda conocimiento (para saber hasta donde sea posible cómo están las cosas y cuál es su naturaleza) e imaginación (para diseñar virtualmente los proyectos compatibles con tal naturaleza que puedan llevarnos a realizar nuestros distintos y a menudo contrapuestos ideales prácticos), pero consiste principalmente en decisión acerca de lo que va a hacerse, eligiendo entre los proyectos del menú de cuanto parece que puede ser hecho.
- Si obramos por ignorancia, es decir, sin suficiente conocimiento o con una noción errónea del estado de cosas en que vamos a intervenir, es justo afirmar que nuestro acto no es totalmente voluntario: hacemos lo que sabemos pero no sabemos del todo lo que hacemos. Si hubiéramos sabido más o mejor es de suponer que habríamos actuado de otro modo. Ahora bien, esa deficiencia no anula totalmente lo voluntario de nuestra decisión. De otro modo, el campo de nuestras acciones voluntarias se reduciría prodigiosamente porque casi nunca tenemos un conocimiento pleno y plenamente fiable de las circunstancias pasadas, presentes y futuras en las que nuestra actividad va a inscribirse. La necesidad de actuar es mayor que la posibilidad de conocer.
- Debo actuar a partir de probabilidades y certezas cuestionables. Estas elecciones son voluntarias, pero deben asumir la parte de incertidumbre y por tanto de involuntaridad en que van a incurrir al realizarse. Actuamos de acuerdo con conocimientos de urgencia, por lo que nuestra opción voluntaria incluye también el riesgo parcial de involuntariedad por ignorancia... Nuestro conocimiento es incompleto, pero nuestra vocación de acción no puede ser infinitamente aplazada. Y esto precisamente es lo que nuestra voluntad mejor sabe.